Se trata de un estudio que analiza diversos factores arquitectónicos, urbanísticos, estructurales y de
mercado, entre otros aspectos, para determinar el valor comercial de una propiedad.
Estos deben ser realizados por un avaluador profesional, ya que también debe tener en cuenta aspectos jurídicos, físicos, metodológicos, económicos y territoriales para garantizar la estimación de un precio acorde con el mercado y justo tanto para el propietario como para posibles compradores e interesados.
CONTENIDO MINIMO: Además de la firma con el respectivo número de registro y credencial del Registro Nacional de Avaluadores, el documento que le entregue el avaluador debe contener como mínimo los siguientes elementos (estos pueden variar según el tipo de predio):
Indicación de la clase de avalúo. que se realiza y la justificación de por qué es el apropiado para el propósito pretendido.
Identificación y descripción de los bienes. o derechos avaluados, precisando la cantidad y estado o calidad de sus componentes.
Características de la propiedad. Se trata de una descripción física del terreno, las dependencias, los acabados y en algunos casos comentarios relacionados con la estructura.